Elegiste el verde, los aromas del campo, la frescura de la tierra y el paisaje inigualable de nuestra Argentina. ¿Querés lucir divina en combinación con la naturaleza? Aquí te contamos cómo.
En pleno siglo XXI hemos retornado a las fuentes. Estancias, chacras, quintas especialmente preparadas para que vivas en tu día todo el encanto que la naturaleza nos brinda.
De día, cualquier celebración admite mayor libertad de protocolo. Las fiestas de casamiento en el campo se presentan naturales y muy divertidas. La naturaleza se convierte en el marco ideal para una novia radiante y llena de frescura. La novia del campo es una que deja que el viento juegue con su cabello, por eso lo lleva suelto por completo o ligeramente atado.
¿Y el vestido? ¿Largo? ¿Corto? La novia decide. Polleras lánguidas de suaves géneros que se dejan mecer por el viento y que apenas tocan el césped o polleras amplias que apenas pasan las rodillas y las hacen lucir como traviesas hadas. El campo te permite escotes sutiles enmarcados por delicados breteles o casi inexistentes mangas. Organza, raso y gasa de seda natural, encaje, lino son algunos de los géneros entre los que podés elegir.
Para el ramo, un look natural y suelto, que parezca que acabás de recoger las flores del jardín de tu abuela. Un tocado de flores naturales será el complemento perfecto.
Y para cerrar con broche de oro…
Completá tu look de campo luciendo una piel y cabello espectaculares. Cuidado con broncearte mucho antes del día del casamiento. No debés lucir como si ya hubieras pasado un día expuesta al sol. De todos modos no olvidés usar protector solar, preferiblemente sin olor, con un FPS (factor de protección solar) mayor de 30. Usá maquillaje que contenga protección solar. Hidratate durante toda la fiesta consumiendo agua. Tu piel y tus ganas de bailar te lo agradecerán.