
Boda "a la rusa"
La Cámara Argentina de la Moda y la diseñadora Lena Podakina te invitan a conocer las tradiciones de boda de Rusia. En esta nota la diseñadora nos cuenta cómo es una boda “a la rusa”.
Como bien sabemos, cada país tiene diferentes usos y costumbres a la hora de celebrar una boda. En China se visten de rojo, en India se pintan las manos y los judíos rompen una copa en el altar.
Queridas lectoras, hoy me gustaría contarles sobre las tradiciones ortodoxas de mi país natal, Rusia.
Antiguamente Rusia era un país con una gran cultura religiosa pero, después de la Segunda Guerra Mundial y con la formación de la Unión Soviética, el sistema político socialista prohibió cualquier tipo de demostración religiosa. Las iglesias fueron reformadas y convertidas en museos y salas de exposiciones y a los niños se les enseñaba que no existía nada más allá de su propia fuerza de voluntad.
Sin embargo, a principios de los 90, la perestroika trajo muchos cambios: las repúblicas que formaban parte de USSR se independizaron, las naciones recuperaron su cultura y Rusia se convirtió en uno de los países más influyentes del mundo capitalista.
Hoy me toca hacer un traje de novia para Olga, una modelo rusa recién llegada de Moscú. Olga y su cuñada Ekaterina Polyanskaya, una joven y talentosa fotógrafa, me emocionan con su relato sobre las recuperadas costumbres rusas que yo no pude experimentar ya que vine a la Argentina cuando todavía reinaba la Unión Soviética.
El primer acto en cada boda típica rusa es "apoderarse" de la novia. La boda empieza cuando el novio junto a sus amigos llega a la casa de su prometida para llevarla al altar. Pero antes tienen que enfrentar muchas "dificultades" preparadas por las amigas de la novia. Las chicas les hacen preguntas complicadas, les piden cantar, bailar o comer un limón, por ejemplo. El propósito de ellas es impedir a toda costa que el novio llegue al escondite de su novia y la meta de los muchachos es encontrar a la novia con las menores "pérdidas" posibles. Los varones aparecen con un arsenal de cosas que les sirven para "comprar" la bondad de las amigas como bombones, botellitas de champaña, flores y otros regalitos. Es un momento súper divertido, lleno de risas y alegría donde participan únicamente los jóvenes.
Cuando aparece la novia, la pareja recibe la bendición de sus padres y el novio lleva a su "tesoro" a la iglesia.
Junto con el saludo del Patriarca a los novios se les colocan los anillos bendecidos y los curas en sus rezos piden perfección en el amor, igualdad de pensamientos, pureza y procreación. Para la ceremonia se preparan dos imágenes religiosas de Nuestro Salvador y de la Madre María, que se heredan de los padres y pasan de generación en generación. También se necesitan las alianzas como símbolo de unión infinita. Anteriormente un anillo era de oro y otro de plata. El de oro representaba el brillo del sol y correspondía al esposo y el de plata semejaba la luz de la luna y pertenecía a la esposa. En Rusia las alianzas se usan en la mano derecha.
Mientras el Patriarca lee el Evangelio, sobre las cabezas de los novios se sostienen las coronas elevadas. Los curas hacen partícipes a los novios del sacramento, ofreciéndoles vino de una copa compartida. Después, los novios dan vuelta al altar. Las coronas simbolizan la victoria por sobre las debilidades carnales, la copa simboliza la necesidad de compartir las alegrías y las tristezas y la vuelta al altar es símbolo del candado cerrado y la firmeza del matrimonio.
La pareja sostiene en sus manos unos mantelitos blancos con velas encendidas que representan la pureza de la unión, la llama del amor, como también la sabiduría y la bondad de Dios.
Todos los accesorios que son usados en la ceremonia se conservan por el gran valor espiritual. Las costumbres indican encender las velas en los momentos críticos de la familia o cubrir con el velo de la novia un bebé en llanto.
Al salir de la iglesia, a la nueva familia les tiran semillas, bombones, pétalos de flores y monedas, deseando fertilidad, dulzura, amor y prosperidad de la pareja.
Llegados al salón los protagonistas son recibidos por los padres con una gran rosca de pan y un salero, felicitando a los novios e invitándolos a probar el pan. El que dé el bocado más grande será quien mande en el hogar. Finalizada esta recepción comienza la fiesta que también presenta juegos y concursos divertidos. Por ejemplo, en el zapato de la novia se sirve vodka y el más valiente lo deberá beber, después el zapato se llena con billetes que simbolizan el capital inicial de la familia recién formada. ¡¡Y FELICES LOS NOVIOS!!
Mi amiga Ekatirina Polyanskaya me prestó amablemente las fotos de su boda que se festejó el año pasado y las que me gustaría compartir con ustedes.
Les mando un afectuoso saludo y seguramente nos volvemos a encontrar en el espacio de mundonovias.net.
Por Lena Podakina para la Cámara Argentina de la Moda
(FOTOS SUMINISTRADAS)

|
 |
|
 |
 |
 |
 |
Brides & Smiles lanza su propia revista a los kios... |
| Brides & Smiles, la exclusiva empresa de souvenirs y accesorios premium para casamientos acaba ... |
|
|
|