Quiero que mi padrastro y no mi padre me entregue, ¿qué hago?
En la sociedad en que vivimos la composición familiar no es más papá, mamá y los hijos. Cuando se llega al momento de celebrar un casamiento aparecen los conflictos en los que padres divorciados no pueden verse ni en pintura, hijas con buenos padrastros prefieren que ellos las entreguen en vez de sus padres biológicos, entre otras situaciones. ¿Qué hacer? En esta nota te decimos.
Al llegar el momento del casamiento los novios quieren vivir un día inolvidable compartiendo con las personas más importantes para ellos. Pero hay situaciones familiares entre esas personas importantes que pueden convertir la planificación en una pesadilla.
Hoy día es muy común encontrarnos con este tipo de historia familiar en donde un padrastro pasa a ser más significativo en la vida de la novia que el propio padre. En el caso de la novia la entrega del padre se convierte en pesadilla cuando su corazón le dice que prefiere ser entregada por su padrastro. ¿Qué hacer? ¿Seguir el corazón o la tradición? ¿Cómo le digo a mi padre que no quiero que me entregue?
Aunque lo ideal sería que siempre se actuara a favor del amor que le tienen a la novia y aceptaran sus decisiones esto no siempre pasa debido a los rencores que generalmente se desarrollan en situaciones de divorcio y nuevos matrimonios.
Estas situaciones no son nada fáciles de manejar y habría que ver las circunstancias individuales pero estas son algunas recomendaciones para este tipo de situación:
• Hablar. Es lo primero y más importante. Debes sentarte con tu padre y explicarle los motivos para querer que te entregue tu padrastro o para seguir cualquiera de las próximas recomendaciones. En el mejor de los casos tu padre aceptará por no dañar tu día especial pero si no es así, aunque suene fuerte, te recomendamos seguir adelante con tu plan inicial de ser entregada por tu padrastro.
• Una práctica muy común y no sólo por tener un padre y un padrastro sino por querer que por ejemplo tu abuelo y padre te entreguen, es ser entregada por los dos. Uno de los dos te lleva hasta la mitad del camino y ahí te recibe el otro y te lleva hasta el altar para entregarte al novio. El padre y el padrastro se dan la mano y prosigue la entrada. El padre biológico podría ser el primero, quien te crió en tus primeros años y terminar el trayecto con el padrastro, quien te cuidó después del divorcio o separación de tus padres.
• Otra idea, menos común pero igual practicada es que los dos la entreguen, uno a cada lado de ella. ¡El único requisito es que el padre y el padrastro se lleven muy bien por supuesto!
• Como idea extrema para nosotros los latinoamericanos, pero muy común en los Estados Unidos es que se omita la tradición de la entrega de la novia. Los padres y madres desfilan y esperan a la novia quien desfila sola o rodeada de algunos niños quienes pueden ir tocando campanas o tirando pétalos. Esta idea ha sido aceptada ampliamente ya que la tradición de la entrega nace de la idea de que la novia se casa virgen y el padre literalmente la entrega al novio. Ahora la virginidad antes del matrimonio no es tan común y muchas parejas incluso viven juntas antes de casarse, haciendo de esta una tradición obsoleta.
• Si al final te entregará tu padrastro permití que tu padre tenga el brindis, baile primero con vos luego del primer baile o permitile que dirija alguna otra actividad especial dentro de la fiesta.
Lamentablemente no siempre podemos llegar a un entendimiento y los resentimientos a veces son más fuertes. Ojalá los padres pudieran limar asperezas o hacer un pacto de no agresión en un día en el que los hijos están tratando de formar sus propias familias. Pero no se desanimen, siempre hay una salida, ¡aunque sea que la novia desfile sola!